domingo, 19 de junio de 2011

Tocapelotas

Salgo de mi casa pensando en volver, en no encontrarme con esos capullos que envuelven mi vida sin enterder por qué.

Sueño con que un día un montón de alienígenas extermine la raza humana, o mate solo al animal humano, y deje el resto de animales, pues somos el único que molesta. Con un poco de suerte, como dijo Duchovny, veo un poco de pubis por el camino, cosa que no estaría nada mal, pues la gente de hoy en día se cepilla lo primero que pilla, y los que no nos gusta buscarlo en las discotecas estamos en clara desventaja.

En esta época de comunicaciones, hemos visto tantas películas, leídos tantos cuentos y enterado de tantas historias, que todos soñamos con una vida plena de dinero, amor y una casa con un jardín del tamaño de mis pelotas, para chupar velas riéndonos sin ganas con gente que al vino le llama wine y al día siguiente tienen el duro trabajo de ser anfritiones en otra fiesta de pijos que follan con los calcetines puestos.

La información, puede hacer tan inteligente como estúpido al ser humano, y abrirle los ojos tanto como se los cierra, imposibilitándole ver lo que realmente importa. Y direis, quién eres tú para decirme como es la vida, y yo te digo, soy tu puta madre, preguntón de mierda, eres uno de esos estúpidos porque no te has dado cuenta por tí mismo, felicidades.

Así que, pubis del mundo, venir a mi y dejarme que mi boca os haga lo que no pueda hacer mi pequeña culebrilla, y dar la carne a esta alma pobre, y dejar a los pseudocapullos con los alienígenas, quien sabe, quizás hasta tenemos suerte.

Si tuviera dinero me largaría a algun rincón planetario, siempre pensando en que no me aniquilen los alienígenas, no separarme de vosotros, por supuesto, queridos pubis que querais venir, sino de vosotros, pseudo-capullos.

Y recordar, el vino está bien, pero con el vodka se desmayan más rápido, o se abren antes, depende de lo que busques.

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