A veces no puedo evitar preguntarme como puede ser todo tan extraño, y a la vez tan perfecto. Como un corazón puede latir y un pulmón respirar, o un ojo ver o una mano coger. O esos lugares especiales, como la casita alquilada en medio del bosque con ese gran río a su lado que jamás olvidaré, un barco en una cala inaccesible con un día perfecto, un bar con tus amigos o tu sofá en brazos de quien te ame.
Esto me hizo pensar hace tiempo si era posible transportar esa "magia" a tu vida cotidiana. Realmente, lo único que cambia de estar en tu ciudad a estar en el mejor viaje de tu vida, eres tú mismo y tu estado anímico. Por lo tanto me pregunté, ¿es posible crear esta química estando en lugares conocidos?
Mi respuesta inicial fue que no, y después de muchas idas y venidas de lo que yo ahora llamo "la magia", debo decir que me equivocaba, con el dolor de cometer un error y la alegría del resultado obtenido.
El caso es que volvía de un viaje de más de 2 horas cuando pensé en mi situación. Un poco mayor pero no adulto, 25 años, con coche propio, sin problemas económicos, no guapo pero tampoco feo a rematar, y volviendo de una conferencia de una multinacional con personas que hablaban 4 idiomas para decidir si en la empresa donde trabajo ponemos esos productos o no, con total carta blanca si la empresa se introducía en el mercado de la motorización o seguía como siempre.
Y ahora me pregunto. ¿De qué me quejaba hace solo 4 meses? Que si estoy triste, que si no me siento completo, que si tengo que pagar el ordenador nuevo, que si me ha dejado la novia, que si tengo menos dinero que antes, que si España no ha votado en blanco....
Seamos serios y cabales hombre, estoy tan triste como quiero estar, completo solo está un MR. potato, el ordenador que hay que pagar es NUEVO, me han venido más mujeres que nunca, no tengo tanto dinero pero al menos tengo, España ya aprenderá...
Ahora me avergüenzo de cosas como pedirle un aumento de sueldo a mi jefe, o de como me sentía por perder a mi pareja, o de como me escondía en una supuesta tristeza. Supongo que todo son etapas, que te den el palo, el enfado, el miedo, la decepción y unos cuantos más imagino, pero espero que el último sea la aceptación, porque yo ya estoy cansado de estados.
Ahora, sinceramente e intentando que lo que voy a decir no avive mu leyenda de fantasma, que no es sino cariño a mí mismo, cuando siento la magia me siento como un dios sobre la tierra. Y ahora pienso, ¿por qué no busqué antes la magia? ¿que fue lo que me hizo buscarla?
Nunca lo sabre, pero como una mujer muy sabia me dijo una vez, tiene tanto poder como tú le das.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
domingo, 27 de noviembre de 2011
Los que me acogen, grupo sin par, gente sin igual
Jaime Hernández, hace 10 años que no juego al tenis apostemos 20 euros al pádel, hombre correcto y persona noble, de fácil sonrisa y difícil enfado, amigo de sus amigos y compañero de sus enemigos. Caballo irlandés, hombre de armas, escudo de rey.
Isi Martínez, sencilla y compleja, simple y complicada, coqueta y natural, disfrutadora de las fiestas y de todo en general. Conciliadora en sus formas y tranquila en sus respuestas, alocada en sus preguntas y irónica en sus movimientos. Ciervo alpino, arquera, alfil en movimiento.
José Luis Marín, pirado pero serio, cabal pero raro. Hombre puro en sus actos y bondadoso en su pensamiento. Siguió por su camino exactamente como le marcaron, saliéndose solo lo imprescindible para su propia supervivencia. Hombre bueno, guardaespaldas, peón de la avanzadilla.
José Antonio Hernández, hombre de extrañas ideologías y férreo pensamiento, de palabras claras y largo silencio. Siempre se ha debatido entre distintas personalidades saliendo airoso, siempre con su chaqueta y su barba tintada en rojo. Camaleón, pícaro, torre.
Manolo Manzano, blando en movimiento duro en sus acciones, fiel amigo y amante de los secretos. Solo él conoce la dura batalla que lleva su alma, y él solo seguirá batallando como siempre lo hizo. Bulldog Francés, tamborilero, caballo en L.
Moisés Ballester, nobleza pura, lealtad indiscutible. La viva prueba de que el ser humano puede ser bueno siempre y en todos los sentidos. Capaz de transmitir su magia a través del dibujo. Pegaso alado, mano derecha, alfil.
Sonia Martínez, fina y cuidada, belleza idealizada. Alma extremadamente buena pero extraña en sus decisiones. Casera y fiestera a partes iguales, mentirosa y sincera según lo avergonzada que se sienta. Musaraña, arquera, peón.
Isi Martínez, sencilla y compleja, simple y complicada, coqueta y natural, disfrutadora de las fiestas y de todo en general. Conciliadora en sus formas y tranquila en sus respuestas, alocada en sus preguntas y irónica en sus movimientos. Ciervo alpino, arquera, alfil en movimiento.
José Luis Marín, pirado pero serio, cabal pero raro. Hombre puro en sus actos y bondadoso en su pensamiento. Siguió por su camino exactamente como le marcaron, saliéndose solo lo imprescindible para su propia supervivencia. Hombre bueno, guardaespaldas, peón de la avanzadilla.
José Antonio Hernández, hombre de extrañas ideologías y férreo pensamiento, de palabras claras y largo silencio. Siempre se ha debatido entre distintas personalidades saliendo airoso, siempre con su chaqueta y su barba tintada en rojo. Camaleón, pícaro, torre.
Manolo Manzano, blando en movimiento duro en sus acciones, fiel amigo y amante de los secretos. Solo él conoce la dura batalla que lleva su alma, y él solo seguirá batallando como siempre lo hizo. Bulldog Francés, tamborilero, caballo en L.
Moisés Ballester, nobleza pura, lealtad indiscutible. La viva prueba de que el ser humano puede ser bueno siempre y en todos los sentidos. Capaz de transmitir su magia a través del dibujo. Pegaso alado, mano derecha, alfil.
Sonia Martínez, fina y cuidada, belleza idealizada. Alma extremadamente buena pero extraña en sus decisiones. Casera y fiestera a partes iguales, mentirosa y sincera según lo avergonzada que se sienta. Musaraña, arquera, peón.
martes, 22 de noviembre de 2011
Ama, sin más
El amor no es necesidad ni dependencia, el amor, solo es amor, no debes esperar nada a cambio.
El amor es simplemente eso, amar. Por eso, cuando me preguntó como podía seguir mirándola como el primer día, la respuesta era simple, porque yo, sí amo.
Os quiero a todos aquellos que amáis con el corazón, y os condeno a todos aquellos por los que vuestro amor dependa de algo.
El amor es simplemente eso, amar. Por eso, cuando me preguntó como podía seguir mirándola como el primer día, la respuesta era simple, porque yo, sí amo.
Os quiero a todos aquellos que amáis con el corazón, y os condeno a todos aquellos por los que vuestro amor dependa de algo.
viernes, 18 de noviembre de 2011
Blanca como la nieve
Pequeña sorpresa, que te vuelves a presentar,
esquiva y traviesa, como caballito de mar,
gran tigresa, que me acabas de atrapar,
como una vampiresa, con tu piel blanca a rabiar,
cual delicada diablesa, que mi corazón acaba de arrancar.
Mi corazón está parado, y solo verte hará que siga funcionando.
esquiva y traviesa, como caballito de mar,
gran tigresa, que me acabas de atrapar,
como una vampiresa, con tu piel blanca a rabiar,
cual delicada diablesa, que mi corazón acaba de arrancar.
Mi corazón está parado, y solo verte hará que siga funcionando.
Te huelo, tristeza
Te huelo, te siento, te noto dentro de mí, y te pido que te alejes, y no me hagas más sufrir. Tengo ganas de complacerte, pero no lo pienso hacer, pues tengo mucho daño, y no voy a volver a perder.
Intento ver a través de un manto de plumas, y cuando estas me tocan la cara se convierten en púas. Que he hecho yo para que las lágrimas me ahoguen, para que el mazo me destroce. Que he hecho yo para que la vida se termine, para que la verdad me despierte.
Miro al horizonte esperando ver llegar el final, ver pasar la oscuridad, y que las púas terminen de atravesarme, convertirme en el castigado, el asesinado, el muerto en vida, el monstruo acabado.
Paseo por el arco iris, consciente de que es una trampa, de que pronto caeré al vacío sin poder hacer nada, pero no quiero parar. Quiero seguir sintiendo la magia, que no me abandone, que me haga volar por encima de las cabezas, para luego caer de la manera más brutal posible. Cógeme en tus brazos, divina tristeza, pues sin ti, no existiría la felicidad.
Intento ver a través de un manto de plumas, y cuando estas me tocan la cara se convierten en púas. Que he hecho yo para que las lágrimas me ahoguen, para que el mazo me destroce. Que he hecho yo para que la vida se termine, para que la verdad me despierte.
Miro al horizonte esperando ver llegar el final, ver pasar la oscuridad, y que las púas terminen de atravesarme, convertirme en el castigado, el asesinado, el muerto en vida, el monstruo acabado.
Paseo por el arco iris, consciente de que es una trampa, de que pronto caeré al vacío sin poder hacer nada, pero no quiero parar. Quiero seguir sintiendo la magia, que no me abandone, que me haga volar por encima de las cabezas, para luego caer de la manera más brutal posible. Cógeme en tus brazos, divina tristeza, pues sin ti, no existiría la felicidad.
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