Cuanto sabes y cuanto tientas. Conoces mis debilidades y las explotas siempre que puedes, echando por tierra mis intentos de hacerlo bien.
Ya no quedan días para esperar nada, todo ha terminado, y tu fuerza se va apagando, y tú lo estás sintiendo, y sabes que ganaré esta batalla, igual que domí en la casa y vencí al peor enemigo que he tenido siempre, yo mismo, tú.
Así que disfruta los días que te quedan, pues tu poder está desapareciendo, y está muy lejos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario